domingo, 2 de junio de 2013

La octava estrella*



Más de 3500 personas reclaman la consideración de La Graciosa como la octava isla


Raúl Vega La Graciosa ya tiene el corazón curtido en la decepción de su invisibilidad. Siempre se habla de las siete islas canarias. Aquella octava isla que se encuentra en la región nororiental del Archipiélago y donde viven unos 660 habitantes, no parece merecer la consideración de la mayoría, ni social ni administrativamente. Habitantes por cierto, que forman parte del pueblo canario, al mismo nivel que los del resto de islas.


Incluso tienen que escuchar que se hable del hermano país de Venezuela como la octava isla. Venezuela, que por cierto, incluyó una estrella a su bandera en el año 2006, en homenaje a la región de Guyana y en honor del Libertador Simón Bolívar. ¿Por qué no agregar una estrella en nuestra bandera, nosotros también? Los gracioseros se han puesto en marcha y quieren ser considerados como la octava isla, la octava estrella. Para ello ya cuentan con más de 3000 firmas. El panorama no parece fácil, pero de todas formas poseen la fe y buena parte de la razón.
La Graciosa. Fuente: Wikipedia

Situación e historia
La Graciosa se encuentra al este del Archipiélago, concretamente al noroeste de Lanzarote. Tiene una superficie de 27 kilómetros cuadrados, separados de la isla de los volcanes por un estrecho denominado como “El Río”. La capital y núcleo más poblado es La Caleta del Sebo y el punto más alto de la isla se sitúa en Las Agujas, a 266 metros de altitud. 


Fue conquistada por Juan de Bethencourt en 1402. En los años 50, el gobernador García Escámez reparte tierras a unas sesenta familias para su cultivo en la isla, lo que supone el germen de la población actual. Actualmente depende administrativamente del municipio de Teguise, cuyos concejales eligen a una representante de la isla de La Graciosa. 


Ser tratada como una isla

Ese es el deseo de unas 3500 personas (900 en Internet y 2600 en papel), que ya han firmado a favor de que La Graciosa sea considerada la octava isla. Para ello habría que cambiar el Estatuto de Autonomía, que establece en su artículo 2 que Canarias se compone de siete islas y seis islotes. Con esta posible modificación, el Archipiélago se compondría de ocho islas y cinco islotes. 


En cuanto a la situación administrativa, los gracioseros no piden ni un Cabildo ni un municipio; la isla se convertiría en una pedanía, con un representante elegido por los poco menos de 700 habitantes. Actualmente hay un Consejo Ciudadano creado por el Ayuntamiento de Teguise, para el debate de las cuestiones que incumben a La Graciosa. Pese a ello, Miguel Páez, portavoz de la plataforma y persona que inició la recogida de firmas en change.org, recuerda que es “un órgano consultivo pero no vinculante”. 


Las firmas están previstas que sean entregadas por la representante de la isla en el Ayuntamiento de Teguise, Alicia Páez. De salida ya cuenta con el rechazo del alcalde del municipio conejero, Oswaldo Bethencourt y con la maza de la reforma de la Ley de Bases de Régimen Local, que pretende “evitar duplicidades” en las administraciones públicas. La modificación prevista por el Gobierno estatal, parece suponer un obstáculo a la realización del proyecto graciosero, aunque en este caso es difícil encontrar duplicidades, sino cambio de consideración administrativa para un gobierno más cercano.
Pegatina de la bandera canaria con ocho estrellas. Fuente: Punto Creativo.

Nueva estrella

Como demuestra la incorporación de la estrella en la bandera venezolana, un País debe ser solícito con las peticiones de sus habitantes. La situación de la Graciosa es a todas luces extraña: está poblada, está separada por mar de Lanzarote y reclama elegir a sus propios representantes. Actualmente los gracioseros y las gracioseras no tienen ningún poder legislativo sobre los problemas que les atañen. Su Gobierno se encuentra al otro lado del mar. Además, tienen que conformarse con verse reflejados en la estrella que representa a Lanzarote.


Sería sano para Canarias que La Graciosa tuviera consideración de isla. Y si mañana isla de Lobos o cualquier otro islote está poblado y reclama lo mismo, también. Un País moderno debe estar en constante movimiento. Claro que, la situación de dependencia de Canarias, no hace esperar demasiado pensamiento nacional. Es más, estamos más acostumbrados al cainismo. Pero la isla de La Graciosa, merece poseer la octava estrella. 

*Extraído del libreto de la IIª Ruta de los Alzados

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